Y te llore como un estúpido; buscando democracia en mi corazón. Arrepintiéndome de lo que pude haber hecho y lo que haré. Te llore entendiendo que “cada persona es una cajita de sorpresa” y nunca abandonando el masoquismo que llevo dentro. Te llore solo en mi habitación sin que nadie lo supiera, que no vieran lo cabrón que puedo estar por ti, y como se me caen por pedazos la razón. Te llore hoy y no ayer porque creo que ya no te importa y nadie cambiará. –lograste lo que no logro la otra y fue cariño mío, haberme hecho llorar-.
A tomar para poder dormir. A tomar porque me hace pensar que todo pasara. A tomar porque tomando sé que hago mal, a tomar porque ando desanimado. A tomar para terminarla de embarrar…