A veces cuesta escribir.
No siempre se quiere quedar “bonito” al frente de los demás
Y te das cuenta de que solo tienes, tu cuerpo.
Dos manos con las cuales desgarrar al mundo.
Dos pies, una boca con la cual valorar lo simple de la vida
Y no mas.
Todo es tu producto, todo es tu problema, todo es tuyo.
Te costara encontrar a alguien con cabello despeinado,
Te la juegan; nuevamente te la vuelven a jugar.
Ahí estas con la espalda pesada
Preguntándote qué debes hacer, fingiendo, recortando.
Un traje casual, vino-tinto .
Aliento al centro por las mañanas
Y el frio producto de una mente helada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario